El más oscuro temor
(Basado en el Juego Darkest Fear, autorizado por ROVIO MOVIL)
Éste libro, relata la historia de Execution Grounds. De cómo en un hospital común, se realizaban experimentos ocultos en pacientes.
Zèro, de pronto recibe una llamada de su esposa, lo que le cambia la vida que conoce, y lo lleva a vivir la aventura de su vida.
Con el tiempo se irá dando cuenta que no están solos…
Simbología:
- Significa que habla el personaje principal
“ que habla algún personaje
-“ que hablan ambos al mismo tiempo
* Cita algún trozo de un libro o documento.
El más oscuro temor
Parte I
Capitulo 1: El Comienzo
Domingo 18 de diciembre de 1994
Está lloviendo a cantaros, voy en el auto al hospital de la ciudad de Execution Grounds. Mi nombre es Zèro, soy historiador, he venido porque recibí una extraña llamada de mi mujer Débora. Trabaja aquí, es médico.
Cuando iba entrando al hospital, grité: Débora! Pamela!
Me pidió que buscara a nuestra hija Pamela de 12 años en el hospital, está ingresada aquí.
El interior es muy oscuro, estoy en la recepción. Mas allá parece haber alguien, le preguntaré que sucede.
En su camisa decía “Paciente 43”
“¿Busca algo? – Dijo – Tal vez encuentre información en los libros que hay en las mesas”
En el libro daba a entender que habían muchos pacientes enfermos, ya que estaban resaltados la mayoría con rojo. Seguí revisando y encontré otro libro:
*He venido a sacar a mi hermana de éste hospital oscuro – Vigilante Tamara
Al parecer, Pamela no es la única desaparecida. Qué raro, mejor comienzo a buscarla.
Cuando entré a la siguiente habitación encontré al “Paciente 52”, parado junto a una linterna de gas.
-Mi hija Pamela es una de los pacientes – le dije - ¿La has visto?
“Me temo que no, pero tenga cuidado, hay monstruos merodeando en la oscuridad. Tome ésta lámpara, no se acercarán a una fuente de luz”
-¿Que pasa aquí?, ¿Por qué tan oscuro?
“No lo sé, pero por favor, salve a todos los pacientes que pueda” – me decía mientras no paraba de tiritar-.
Continué mi búsqueda, en la otra habitación habían 2 pacientes, el “Paciente Z9” que se veía normal, pero el otro estaba tendido en el suelo.
“Para mantener a ese paciente consiente, debe tener luz sobre él”-dijo el paciente a mi lado
Volteé y vi una ventana; cuando la abrí, se sentó y puso su cabeza en medio de sus piernas.
Continué mi búsqueda, en la siguiente habitación encontré una llave dentro de un armario y la usé en la puerta que estaba junto a él. Al otro lado estaba el paciente X2.
“Alguien hizo una barricada con cajas as allá, espero pueda pasar”
Efectivamente logré pasar, demoré bastante. Llegué a una habitación sin ventanas y había un paciente, y, son el sentido de culpa, tuve que sacrificar mi linterna para mantenerlo a salvo; Por suerte mas allá estaban las escaleras al piso siguiente.
Capitulo 2: Enfermería
(Encontré una puerta que lleva a algún sitio en el interior del hospital… Espero que Pamela esté a salvo en éste extraño lugar.)
Continuaba mi búsqueda, pero estaba muy oscuro, un frío sudor corría por mi espalda, hasta que vi una ventana, y al abrirla me espanté… en el piso había mucha sangre.
Seguí caminando y de las sombras salían criaturas que se escondían al ver la luz.
Me acerqué a una chimenea, y al prenderla pude ver a un paciente partido a la mitad, sus piernas no estaban… entonces comencé a correr.
Seguí hasta la próxima habitación, nuevamente vi sangre, me acerqué a un armario, y salió un paciente que estaba escondido, lo acerqué a la luz y llegué a unas escaleras, al parecer debo subir.
Capitulo 3: Habitación del paciente
(Destruí unas barricadas que habían al subir y llegué a una sala sumamente oscura.)
-¿Ha visto a mi hija Pamela?- dije a una sombra que noté - ha desaparecido.
“Lo siento, no la conozco. Vi pasar a la vigilante, tal vez pueda ayudarle”
-Gracias paciente 6
Junto a él había otro paciente herido, busqué por la pared y encontré una ventana, se la dejé abierta y me fui.
Al llegar a la próxima habitación, encontré 2 personas
-¿Es usted la vigilante? – le pregunte a la mujer vestida casualmente.
“Si, yo soy Tamara”
-Mi esposa Débora, y mi hija están desaparecidas, las ha visto?
“No, mi hermana también está perdida, está internada por un tumor”
-Mi hija es autista, soy el único al que reconoce, está aquí para tratamiento.
“Se lo que se siente”
Junto a ella, había una paciente extraña, “Paciente U7”
“Todo el mundo se está convirtiendo en criaturas extrañas… tengo miedo”
En ese momento, la paciente se arrodilló, agarró su cabeza a 2 manos y comenzó a gritar… su piel se tornó negra y se fue corriendo a las sombras.
“Tome la llave al segundo piso, dese prisa!”- Gritó Tamara
Capitulo 4: Comedor
(Imagino que Débora y Pamela se separaron y no se pueden encontrar, por eso llamó Débora.) Al entrar al comedor, sobre una mesa encontré un cuaderno:
*Instrucciones para alimentar a los pacientes:
-50 mg de Xadeon para anestesiar los nervios del paladar
-200 mg de anabolizantes de instinto
- 96 mg de extracto de Chironex fleckeri
La lista es interminable. ¿Toman alguna comida de verdad?
Continué mi búsqueda; encontré unas piernas ensangrentadas en el suelo, me pregunto si son las del paciente que vi anteriormente.
Cuando llegué a una nueva habitación, me encontré con la secretaria de mi mujer, dijo que tenía un mensaje.
-¿Es sobre Pamela?
“Si, cuando encuentre a Pamela, llévela a un lugar seguro en la planta baja”
Capitulo 5: Habitación oculta
-(Por la puerta sale olor a carne quemada…)
Cuando entré vi a un hombre, el celador, estaba sujetando algo...
“Éste es uno de mis hijos, estaba convertido en un monstruo, pensé que la luz le devolvería su forma, pero en vez de eso, terminé quemándolo… Mi otro hijo está aquí también, por favor, sálvelo antes de que se convierta en una extraña criatura… Hay 2 pacientes más junto a él.”
Me llevé algunos espejos y tras avanzar encontré un paciente y le dejé un espejo, al voltear vi a otro, pero la luz del espejo no le llegaba, por lo cual tuve que utilizar otro.
Ahora solo me queda uno…
(Ahora solo me falta el hijo del celador)
No creo encontrarlo, no hay pistas ni indicios que haya alguien por aquí, mejor seguiré.
(Justo cuando me estaba yendo, junto a las escaleras al piso siguiente había un pequeño vestido de azul, en plena oscuridad)
“Gracias señor, una criatura me mordió, pero su veneno no me afectó completamente, puedo estar en plena oscuridad, pero las criaturas no me atacan… Creo que ya soy uno de ellos…”
-Ve a ver a tu padre, está preocupado…
Capitulo 6: …
(Alguien grita, iré a ver…)
Al interior de la sala encontré a un Doctor
“NO ES CULPA MIA!! El monstruo encerrado se ha vuelto loco, utilice la luz de esa lámpara para quemarlo”
No podía creer lo que estaba viendo, era una masa gigante cubierta de sangre; tenía como ventosas saliendo por todos lados, por los cuales escurría cierto tipo de acido, el cual podía ser letal. Sobre el “lomo” de la bestia salían 3 cabezas de niños con los espacios oculares vacios, y de ellas salían gritos espantosos de dolor y de auxilio.
Bastó con quemarlo cuatro veces y el monstruo se deshizo en el suelo.
Al terminar comencé a buscar pacientes vivos, pero fue inútil, estaban todos “derretidos” por el acido que expelía el monstruo por sus conductos. El único paciente que estaba entero era una pequeña niña, la cual estaba partida a la mitad, pero sus órganos internos no permitieron que se separara por completo el cuerpo.
Capitulo 7: Despacho del Celador
(Estoy en la antigua casa del celador, espero poder descansar un momento…)
Mientras caminaba, encontré un paciente reventado en el suelo, su sangre estaba esparcida por todo el piso de la habitación; su cabeza yacía mas allá abierta en la parte de arriba.
Seguí caminando y cuando llegué a la sala siguiente encontré el diario personal del celador.
*2-1-1993: Una doctora muy agradable me ha dejado traer a mis hijos enfermos para que recibieran un buen tratamiento. Estoy muy contento.
*8-5-1993: Hoy cuando visité a mis hijos, vi un vaso con agua al lado de la bolsa de anestesia de uno de mis hijos, me lo tomé y me di cuenta de que era anestesia no agua, estaba rota la bolsa, se me durmió toda la cara y comencé a babear sobre el suelo. Mi hijo se rió mucho… Me alegro de verlo reír.
*12-3-1994: Ha ocurrido algo, no me dejan ver a mis hijos.
*25-3-1994: He revisado la consulta de la doctora en la noche. He descubierto que tienen un secreto. Tengo que encontrar a mis hijos.
Seguí avanzando y encontré a otro paciente, le abrí la ventana y continué mi camino.
Capitulo 8: Sección de oncología
(Me pregunto si la hermana de Tamara se encontrará en esta sección…)
Caminando entre sombras encontré al paciente 821.
“¿Oye sonar el teléfono?, está en algún sitio cerca del área de oncología – me dijo.
-Quizá alguien necesita ayuda… iré a ver.
“El médico que tiene la llave de esa sección se ha convertido en un monstruo.
Corrí rápidamente para alcanzar el teléfono.
“Ayúdame!“
-¿Pamela? ¿Donde estas?!
“Estoy escondida en la sección de pediatría!
-Pamela, busca a mamá… ¿Pamela?, ¡Pamela!
Capitulo 9: Farmacia
(La llamada de Pamela me dio esperanzas de encontrarla…)
Cuando llegué a la farmacia, lentamente comencé a buscar información en libros y cuadernos que encontraba, nada era útil, hasta que encontré un libro empastado, escondido entre medio de unos estantes.
*Resultados del laboratorio: Nuestro fármaco no funciona. Hay un extraño efecto secundario: La piel de los pacientes del ensayo, se quema con la luz. La buena noticia es que hemos encontrado el antídoto para que los pacientes recuperen su aspecto normal.
Tenemos que reformular todo…
Continué mi búsqueda, ahora estaba decidido a encontrar a Pamela, y nada iba a detenerme.
Cuando iba llegando a las escaleras al piso siguiente una niña de no más de 6 años me agarró la pierna, estaba asustada y confundida… No podía hacer mucho por ella, así que la dejé cerca de una ventana que diera mucha luz, pero cuando me estaba yendo comenzó a llorar… Me dio tanta pena, que la tomé en mis brazos y me la llevé.
Capitulo 10: La unidad de aislamiento
(Este debe ser el lugar donde guardan los experimentos fallidos…)
Al entrar, pude fijarme que la habitación está completamente llena de jaulas.
Junto a una jaula había un doctor.
“No sabía nada de las pruebas, ahora los pacientes aislados han escapado” –dijo él
-Usted también debería hacerlo, éste lugar es cada vez mas peligroso.
Decidí abrir todas las jaulas, sin importar lo que pudiese pasar; y en la tercera jaula que abrí, encontré a una niña de 15 años, estaba toda cubierta de sangre.
Junto a ella en la jaula de al lado estaba otra niña, pero esta tenía 12. Las dejé juntas y busqué una linterna en algún lugar. Les pedí que no se separaran y que cuando escucharan a alguien corrieran por ayuda, pero sin meterse en ninguna sombra.
Me despedí y continúe con mi búsqueda, y cuando iba subiendo la escalera, una criatura saltó en mi espalda y me mordió el hombro. Inmediatamente cayó escaleras abajo y salió corriendo.
Capitulo 11: Laboratorio
(Me ha mordido una criatura… me duele mucho…)
“Dios mío, no tiene buena cara, Zèro” – me dijo la vigilante Tamara
-Me ha mordido una criatura. Es posible que me haya infectado con su veneno. Debo encontrar un antídoto.
“¿Quién es esa pequeña?
-No lo sé, la encontré arriba, la vi llorar y al secar sus lágrimas me enamoré de sus ojos
“Pequeña, ¿tienes nombre?- le preguntó Tamara a la niña
“Morelia” – contestó la niña
-Hermoso nombre! Bueno Tamara, debemos seguir.
“Adiós señora” – le dijo Morelia a Tamara
Caminando encontré un paciente bajo unas mesas, como no tenía luz, le creé una fuente de luz con uno de los espejos que me quedaban.
Seguí junto a Morelia en mis hombros, y me señaló a un paciente que estaba escondido de los monstruos dentro de una chimenea.
-Sal de ahí muchacho, para que no se acerquen a ti, debes tener luz. Ven, ayúdame a encenderla.
“…”
-Eso los mantendrá lejos de ti, y tú no te acerques a ellos.
(El muchacho asintió con la cabeza, y su rostro expresaba gratitud)
Seguí caminando, pasamos como por 10 salas distintas, y no encontrábamos salida. De pronto al final del pasillo se veía un letrero: “Sección de Pediatría”
-Mira Morelia, allá debemos ir!
“Zèro!”
-Tamara, ¿qué hace aquí?
“Le he encontrado una caja de antídotos”
-Muchas gracias! Esto podría ser útil si alguien se envenena.
“Utilice los fármacos con prudencia, habrá momentos y situaciones en los que tendrá que decidir… Me quedaré aquí e intentaré encontrar información sobre mi hermana. Recuerde, solo tiene 3 fármacos.”
Capitulo 12: Sección de Pediatría
(Por fin encontré éste lugar, Pamela dijo que estaba aquí escondida)
Miré a mi lado y había una lámpara a gas, al encenderla vi una niña pálida junto a mi.
-¿Estás bien pequeña?
“Los doctores nos llaman ^Los niños de las sombras^, han hecho muchos experimentos en nosotros. Había una doctora, la única mujer, que era especialmente mala, solía golpearnos, pero hace poco se marchó. Aún quedan niños en ésta planta, por favor, sálvelos!”
Caminé un largo rato y recordé que la niña dijo que aún quedaban niños aquí… Comencé a buscar en jaulas y cajas.
De pronto, vi una jaula extraña, me acerqué y tenía sangré alrededor, por los orificios entre las rejillas colgaban dedos humanos, cabello, y una que otra mano… Con una aguja en el corazón abrí lentamente la jaula desde otro ángulo y… gracias a Dios no había nada en su interior más que sangre y piel.
Seguí caminando y encontré a 2 niñas más encerradas en una oficina. Les encendí la luz, y junto a ellas estaba el cuerpo destripado de una niña.
-¡¿Que le pasó?!
“Una bestia enorme se acercó y la atacó. Le abrió el estomago y se comió sus órganos, luego nos dio una mirada y se fue caminando. El cuerpo destrozado nos quedó mirando después de que la bestia se fue.
-¿Y quién es? ¿La conocen?
“Es nuestra hermana, o al menos… lo que queda de ella” – me dijo una de las niñas mientras no dejaba de llorar.
Perplejo por lo que vi, seguí caminando, cuando de pronto a lo lejos vi las escaleras.
No hay señal de Pamela… Eh?... Una niña…
“Pamela sigue con vida, pero ya no está aquí”- me dijo la misma niña que vi al llegar-.
-Gracias, emm…
“Tamara”
-Gracias Tamara, ¿La has visto?
“Huyó cuando una niña con un espinazo enorme entró en ésta sala. Se ha comido a muchos de nosotros…”
Capitulo 13: La niña del espinazo
(Solo pensar que mi familia está en peligro, me da fuerzas para luchar)
Cuando iba entrando, vi a una niña con un espinazo horriblemente enorme, era un esqueleto que salía desde su espalda y estaba por sobre ella.
Tenía brazos y una cabeza que escurrían sangre. En eso llega la vigilante Tamara, con un reporte médico que dice que esa niña es su hermana.
“Por favor, Zèro, usa el fármaco para salvar a mi hermana” – gritó Tamara -.
Cuando le iba dar el remedio a su hermana, ésta mordió a Morelia en todo su brazo, entonces rápidamente le inyecté el medicamento a la bestia y el esqueleto comenzó a caerse y la piel de su hermana volvió a la normalidad nuevamente.
“Muchas gracias Zèro, no tengo palabras para expresar mi agradecimiento”- dijo Tamara
(Entonces me dio un beso en la mejilla y me fui)
Comencé a buscar una salida rápida para poder atender a Morelia lo más pronto posible y encontrar a Pamela y encontré una ventana, al abrirla vi que estaba parado sobre los restos de un niño partido a la mitad…
Seguí caminando y encontré un cuaderno.
*Cuando las luces de la luna se unen, la fuerza de la luz, se convierte en la fuerza de la oscuridad
Capitulo 14: Planta baja
(He revisado todos los cadáveres, no he encontrado a Pamela)
Caminando encontré manchas de sangre y el collar que le regalé a Pamela a los 8…
El temor se apoderó de mi y comencé a correr hasta llegar a un pasillo sumamente oscuro.
Caminé lentamente y encontré a mi mujer Débora apuntándole con una jeringa a Pamela.
“Ya no necesito tu ayuda Zèro, la he encontrado”
Capitulo 15: Almacén criogénico
(Tengo mucho miedo! ¿Qué va a hacer Débora con esa jeringa?)
“Lo único que quiero es que mi hija me quiera”
-De que hablas, claro que te quiere, ahora baja esa jeringa!
-He leído los informes sobre eso, los cálculos están mal!
“Pamela nunca me ha reconocido por su enfermedad. He experimentado mucho por éste antídoto!”
-Espera… ¿Esto es obra tuya?
(Débora inyecta a Pamela y ésta se convierte en una bestia gigante y la ataca en la cabeza quitándole la vida)
Cuando le di el medicamento a Pamela, regresó a su estado normal, pero no está curada, su piel sigue oscura.
En ese momento la mordedura que tenía en el hombro comenzó a dolerme, y recordé el último fármaco, y, cuando iba a inyectarme, recordé a Morelia, también fue mordida por una criatura.
Sacrifiqué mi medicamento por ella y entonces me convertí en una criatura horrenda con garras enormes, una espina gigantesca y un largo torso.´
En ese entonces, Tamara y su hermana llegaron y se llevaron a Morelia y a Pamela fuera del hospital.
Como estaba cerca de la luz, mi cuerpo se quemó y caí al piso, mientras Pamela me veía al bajar las escaleras.
Cuando ellas estaban afuera, todas lloraban y trataban de consolar a Pamela, cuando entonces como al transformarme estaba junto a una fuente de luz, mi cuerpo se quemó, pero también me devolvió mi forma.
Al verme, corrieron a mi Pamela y Morelia, ambas felices.
Todo había terminado, y ya no volveríamos jamás a ese hospital.
-Adiós Tamara
“Adiós Zèro, nos volveremos a ver?
-Espero que si, hasta pronto.
“Papá, ¿quién es ella?- preguntó Pamela por Morelia
-Es Morelia. Por cierto, ¿donde están tus padres?
“La niña del espinazo enorme los atacó hace un rato…”
-Bueno entonces, yo seré tu padre ahora!
Los ojos de Morelia enrojecieron y un llanto enorme salió de sus ojos mientras se colgaba de mi cuello.
-No llores pequeña, que ya todo ha terminado… -No tengas miedo pequeña, porque no te dejaré jamás…
Finalmente todo ha terminado, lo que vivimos aquí siempre estará dentro de nuestros corazones, pero nos tendremos el uno al otro para protegernos en cualquier circunstancia…
Tal Vez Débora ya no esté con nosotros, pero eso no significa que no podamos seguir con nuestras vidas. Hoy se inicia un nuevo capítulo en nuestras vidas, el cual se forjará con la ayuda de los 3…
El más oscuro temor
Parte II: Execution Grounds
Hace cinco años, mis hijas Pamela, Morelia y yo, sobrevivimos a los horrendos acontecimientos del hospital de Execution Grounds.
Los pacientes, incluyendo a Pamela y Morelia, después de lo ocurrido, fueron llevados en cuarentena al monasterio del lugar, que financiaba experimentos con personas en el hospital. Se les dijo que tenían una grave enfermedad contagiosa.
Jueves 8 de Julio de 1999
El monasterio ha informado la muerte de todos los pacientes. La enfermedad se ha expandido a Execution Grounds. La gente está aterrada.
Los monjes han dicho a los ciudadanos que están creando un antídoto…
Me dirigí a una cantina a advertirles a las personas, sobre los monjes.
-Los monjes mienten. No hubo enfermedad extraña en el hospital. Hicieron experimentos con personas – Les dije a los del lugar.
“La enfermedad se ha expandido del hospital a la ciudad. Los monjes solo tratan de ayudar. Piérdete, Zèro.” – me dijo despectivamente Kako, un hombre del lugar.
“Siento lo de tus hijas” - dijo el cantinero – “pero la gente está harta de tus historias sobre monstruos y experimentos con personas”
En ese momento, perdí el conocimiento y me desmayé en la barra de la cantina. Un efecto secundario que me dejó la vieja mordedura…
Al despertarme estaba solo, y tenía una carta a mi lado.
*Hola, Zèro: Los monjes tienen medicinas para la enfermedad. Nos han dicho que vayamos al centro de la ciudad por ellas. Ven cuando te despiertes. Thanathos, el cantinero.
-¿El centro de la ciudad? Primero debo salir de aquí.
Cuando me dirigí afuera, y antes de salir, no podía creer lo que veía… Corriendo, frente a mi, pasó un horrible monstruo oscuro. Tendré que permanecer en la luz nuevamente y cuidarme de las bestias…
Logré salir del Pub, me dirigí a el centro de la ciudad; cuando llegué…
-La nota decía que todo el mundo estaría aquí, pero, ¿Dónde están? Hey! ¿Sabes donde ha ido la gente? – le pregunté a un chico que estaba mas allá
“Claro Zèro”
-¿Como sabes mi nombre?
“Soy el hijo del celador, me salvaste en el hospital hace algunos años, ¿recuerdas?”
“Las personas siguieron a los monjes al monasterio secreto. ¡Acabo de escaparme de allí! ¡Todos los pacientes siguen vivos!”
-Tengo que encontrarlos antes de que sea tarde. Puede que mis hijas sigan vivas.
Las esperanzas regresaron a mí. Una vez más debo salvar a mis hijas que posiblemente están vivas.
Me dirigí inmediatamente al museo de la ciudad a buscar pistas, y al entrar, estaba el jefe del museo.
“Quiero ayudarte a encontrar a la gente. Soy uno de los seis agentes de los monjes. Tengo bajo mi custodia uno de los seis trozos de la llave de la tumba, con la que podrás entrar al monasterio secreto. Salva a la gente, Illusionist. Necesitas los seis trozos de la llave para entrar al monasterio. Toma, un lista de los guardianes de la llave:
*Guardianes de la llave de la tumba:
-Doctora Débora
-Jefe del Museo
-Bibliotecaria
-Director del colegio
-Sheriff
-Mendigo del otro lado de la calle
-Débora, mi mujer, ¿era una guardiana? Pero está muerta…
“Recoge los seis trozos de la llave y colócalos en la hendidura que hay mas allá. Colócalos frente a esa estatua de piedra”
(Me acerqué a la estatua, tenía un grabado en el pecho)
*La señal dice: Dos ojos reflectantes y la luz del sol unirán los trozos de la llave de la tumba.
(Falta un ojo…)
Salí nuevamente a buscar, pero ahora ya sé qué, los trozos de la llave de los guardianes.
A ver… La bibliotecaria.
Me dirigí a la biblioteca, y al entrar estaba todo muy oscuro, y estaba lleno de cajas. Caminando hacia ellas tropecé con unos muebles y unos libros cayeron.
*Historia de la construcción de Execution Grounds:
La ciudad fue construida hace 33 años sobre una antigua cultura. Dos meses después de estar construyendo, unos monjes aparecieron a pocos kilómetros de aquí.
Tiempo después, trabajadores morían misteriosamente por la noche. Solo se les permitió trabajar durante el día.
Miré por todos lados, y no vi a nadie… Ya me había rendido y vi una luz encenderse. Caminé hacia ella y vi a la bibliotecaria.
“Zèro! ¿Por qué no estas tomando la medicina de los monjes?
-Adonde se han llevado los monjes a la gente? ¿Y tú por qué sigues aquí? ¿Tienes algo que ver con todo esto?
“Zèro, no tienes ni idea de donde estás metiendo las narices”
La bibliotecaria apagó las luces y huyó dejando caer un mapa de la ciudad. Cuando lo recogí, vi algo brillante detrás de un ducto de ventilación… Es un trozo de la llave! Ahí lo tiene oculto. Como lo saco? No logro alcanzarlo… Buscaré ayuda. Tal vez encuentre algo en la tienda de enfrente.
Al entrar había una mujer convertida en una bestia oscura. Se acercó a mí, y corrí a buscar una fuente de luz. Cuando la luz se encendió se inmovilizó a la criatura, hasta dejarla convertida en … metal!?
Al verla quedé perplejo, y vi su columna que tenía forma de guadaña, se la quité para poder romper la reja de la biblioteca y poder sacar el trozo de la llave de la tumba.
Efectivamente me sirvió para romper y obtener el trozo de la llave. También atravesé la reja al cementerio.
-Mi esposa, Débora, era una guardián… debo saquear su tumba
Al abrir la tumba encontré un trozo de la llave y unos documentos del hospital.
Algo me dice que deberé volver a ese infierno…
He entrado al hospital, no puedo soportar el miedo y los recuerdos que asechan mi mente, pero… Hey, luz en la sala del fondo se empiezan a apagar las luces.
“Los monjes están robando cuerpos de la morgue y llevándolos al monasterio secreto” – me dijo Luis D. el vigilante de la morgue
-Supongo que para comerlos
“Los monjes ya no pueden entrar, he escondido la llave en mi estomago”
-Necesito la llave, estoy siguiendo los monjes al monasterio
“Seguro que eres un esbirro de los monjes, no te la daré!
(Por mucho que me duela hacerlo, tengo que obtener esa llave)
En ese momento, junto a él me di cuenta que había una caja de fusibles, saqué uno y apagué la luz del hospital. Tomé mi linterna y corrí.
No pasaron mas de 5 segundos y escuché un grito aterrador… Me devolví… Los monstruos lo asesinaron…
Aún así, la llave está cosida quirúrgicamente por dentro… necesito algo con que sacarla, pero como…
Eh?... un bisturí? Quien camina con un bisturí dentro de un bolsillo?
Fue desagradable, pero rajé su estomago y obtuve la llave… ahora debo ir a la morgue.
Emprendí rumbo a la morgue, y en el camino encontré a un vago en el suelo, e instantáneamente recordé que un vago también es un guardián.
-¿Tienes un trozo de la llave de la tumba?
“Si, es tuyo si me das una moneda” – dijo Elkako, el vago.
-Toma… me la das ahora?
“Es tuya, si la encuentras al fondo de esa pila de basura”
Al mirar, hubiese preferido no tener que hacerlo, encontré y toqué cosas que ningún ser humano debería conocer en su vida. Finalmente la encontré.
“No vayas a la morgue”- dijo Elkako –“los monjes te asesinarán. Ve a ver al loco Benjamín, vive en el bosque, al sur de aquí”
No sé si hacerle caso, así que fui a caminar, cuando de pronto sentí una presencia tras de mi… era un hombre… babosa? Que se arrastraba hacia mi..
Imaginé que como no era normal, era un monstruo oscuro, pero al dejarle luz frente a él, comenzó a convulsionar, y luego rompió en una carcajada enorme…
Era Elkako, que quería jugarme una broma cubriéndose con su basura para asustarme.
Cuando terminé de golpear a Elkako, entré en el colegio, para ver que mas hallaba y encontré al Director del colegio, rodeado de monstruos oscuros, encendí la luz, y todos explotaron en sangre.
“Me siento culpable por el destino de los ciudadanos” – dijo
-Planean los monjes comerse a la gente?
“Continúan con sus experimentos, los monjes quieren salir a la luz del día. Tome este trozo de la llave de la tumba. Salva a la gente, espero que sigan con vida”
Decidí hacerle caso al vago y fui a ver a Benjamín.
Cuando llegué a ver a Benjamín, descubrí que era un monje oscuro, desertado de volver a la normalidad; que vivía en su casa sin luz alguna, y solo salía en las noches a hablar con la gente.
-¿Cómo se llega al monasterio secreto?
“Para entrar necesitas los seis trozos de la llave de la tumba. Toma mis notas:”
*Busca los seis trozos de la llave
*Únelos en la estatua de piedra del monje oscuro
*Disfrázate de monje en la morgue hasta la entrada del monasterio
*Usa la llave para abrirla
Salí de esa habitación con ese hombre, y vi una bañera tapada, y con un jabón al fondo. Tomé el sopapo y destapé la tina, sacando el jabón que contenía. Tal vez pueda serme útil.
Ahora solo me faltaba el trozo del Sheriff, pero cuando me dirigía a su despacho, lo encontré muerto al fondo de un pozo en el medio de la ciudad.
(Su estrella brilla, se la quitaré, puede ser importante)
Se la quité, pero estaba sucia… El jabón! Sabía que me serviría.
Al limpiar la estrella, pude encontrar una serie de 10 dígitos tras ella.
Bien, al despacho.
“Clave por favor” – una voz salió de la puerta
-Emm… 4-8-15-16-23-42
“Clave aceptada”
La puerta comenzó a abrirse, no había nada dentro, muebles nada, solo una nota arrugada en el medio de la habitación.
*Guardianes de la llave de la tumba:
He escondido mi trozo de la llave en los sótanos de la ciudad. Voy a revelar el plan secreto de los monjes. Me desligo del grupo.
El Sheriff.
PD: si algo me sucede, tomen la llave de los sótanos, y encuentren el trozo y den a conocer el plan de los monjes.
Tomé la llave, me dirigí a los sótanos, y encontré a un monje oscuro, que tal vez, buscaba el trozo de la llave del monje.
(Es mi oportunidad de obtener una capa de los monjes, pero como se la quito)
Al mirar a mi alrededor, encontré un balde con agua.
(Agua, pero como? Ah! El jabón)
Gasté un poco del jabón en el agua y la hice jabonosa. Cuando el monje me dio la espalda la derrame en el suelo, y el monje cayó al suelo quedando inconsciente.
Al sacarle a capa, me di cuenta que era un monstruo, solo que podía razonar. Salió corriendo y no alcanzó a llegar a la sombra y murió en el intento.
Caminé con la túnica del monje, y podía caminar en la oscuridad, las bestias no me atacaban. De pronto tropecé con algo y caí. Era el trozo de la llave que me faltaba.
Tengo todas las piezas, debo unirlas en el museo.
Me dirigí al museo rápidamente, y cuando entré, puse los trozos en la piedra del medio. Pero nada pasaba.
(No! El otro ojo… Espera, la estrella del Sheriff!!)
Puse la estrella del Sheriff en el ojo de la estatua del monje, pero nada pasó tampoco.
(…Dos ojos reflectantes y la luz del sol unirán los trozos de la llave de la tumba! Me falta luz)
Abrí la ventana, y de la estatua, salieron unos rayos que recorrieron todas las grietas de la llave.
La llave está lista!
Ahora a engañar a los monjes en la morgue.
Me coloqué la túnica del monje, y rápidamente corrí a la morgue. De pronto unos monjes llegaron y me llevaron a la entrada del monasterio.
(Que cosa! Está oculto en un cementerio que jamás había visto en la ciudad!)
Caminé hasta el fondo hasta llegar a un pilar en el medio de unas tumbas.
*Al unir los trozos de la llave, se revelará el secreto
(Aquí debe ser)
La entrada al monasterio se abre y bajamos la escalera al monasterio secreto.
(Que ni si me ocurra sacarme la túnica ahora…)
Al entrar, no había rincón del lugar que no tuviese salpicones de sangre. Por todas partes colgaban cuerpos de ciudadanos y de criaturas en una sala que decía: Objetos de experimentación
Me acerqué a ellos y apagué la luz… Todos los cuerpos que colgaban, se convirtieron el seres oscuros y huyeron.
(DONDE DIABLOS ESTÁN MIS HIJAS?!?!?!?!?!?)
No las encontré en ningún lugar, creo que los monjes acabaron con sus vidas. Mejor encuentro una manera de salir de aquí.
“Papá! La luz nos hace daño!” – Gritaron Pamela y Morelia.
-Hijas! Aún están con vida, pero la luz les da miedo. Ese virus debe estar ya evolucionando en sus cuerpos.
“Papá” –gritó Morelia “Se llevan a la gente a la aldea de los monjes oscuros. Hay que encontrarlos antes de que sea tarde”
-Tranquila hija, que haremos todo lo posible porque los ciudadanos, tu hermana y tú, sean curados.
El más oscuro Temor
Parte III: Pesadilla
Soy el Dr. Zèro. Soy historiador. Hace cinco años mis hijas y yo, fuimos testigos de pruebas en humanos con una misteriosa y oscura bacteria en el hospital de Execution Grounds.
Mis hijas Pamela y Morelia, eran unos de los sujetos de las pruebas. Ahora se están convirtiendo en unos monstruos sensibles a la luz.
Las encontré en el bosque, cuando buscaba a los ciudadanos perdidos en el monasterio secreto.
Tenemos que encontrar una cura. Tiene que haber un antídoto para esta bacteria inhumana.
Pero todo parece estar perdido…
20 de Julio de 1999
Vamos los 3 juntos caminando, buscando huellas, pistas o algo que nos guíe a los ciudadanos, pero no encontramos nada aún.
“Ayúdanos!” - ???.
-¿Por qué ayudaría a monjes oscuros?
“Quizá podamos ayudarte con tus hijas… Bacteria oscura… Se convertirán en unos monstruos si no haces el antídoto.
-¿Lo tienen?
“No. Tienes que encontrar cuatro ingredientes para hacerlo.
Pero la hermandad de monjes oscuros te va a ayudar, porque tú nos has ayudado a nosotros.”
-Vamos a buscar los malditos ingredientes! Niñas
“Mankkeke” – Le preguntó un monje al otro –“¿estás seguro?”
“Natsu” – le respondió - “ellos nos han salvado, debemos terminar lo que hemos comenzado”
Junto a los monjes, caminamos un largo tramo, hasta que de pronto.
“Primero debemos pasar por una de las ciénagas” – dijo Natsu – “Los seres oscuros somos mas fuertes sobre el agua. Toda nuestra civilización está construida sobre un pantano. Ten cuidado”
-Pamela, niñas, tengan cuidado.
“Tranquilo” – dijo Morelia – “ya oíste a Natsu, somos mas fuertes sobre agua. Recuerda no entrar en sombras”
-Y ustedes en la luz.
Con los monjes cruzamos rápidamente, pero las niñas demoraron unos momentos.
Estábamos los monjes y yo.
-Y… han pensado en salir en Hälloween? – les pregunté a ambos
Me miraron ambos con cara de Póker Face level Diego, y quedamos en silencia los próximos diez minutos.
“Papá, acá estamos!
-Bien, continuemos.
“Ahora Zèro” – Dijo Mankkeke – “Para cruzar el bosque tienes que encenderle fuego a ese ojo enorme que hay en la cima de ese árbol. Toma esta antorcha, buena suerte”
“Espera papá, iré yo, prácticamente ya soy una criatura oscura, puedo reptar por el árbol hacia arriba.”
-Morelia, ve, pero con cuidado
Morelia subió rápidamente, pero al encender la antorcha, se asustó y cayó del árbol.
-Morelia! … Estás bien?
“Si, gracias por atraparme”
-Te dije que no te pasará nada.
“Bien, ahora, el bosque siguiente.”- Dijo Natsu “En éste bosque hay un antídoto. Sangre humana”
-¿Sangre? ¿Y donde obtengo?
“Hay muchos cuerpos por aquí, debes escoger el de una mujer”
-¿Como saben que hay cuerpos?
“Antes de caer en la trampa, nosotros los asesinamos”
Cuando íbamos caminando, habían restos de cuerpos por todos lados, brazos, piernas. De pronto pisé algo blando: era una cabeza atravesada por unos dientes enormes, cubierta de sangre.
Al verme asustado, Mankkeke y Natsu, sonrieron.
“Allá hay un cuerpo!
-¿Pueden drenarle la sangre?
“Si, espera un segundo
(Los monjes se pararon al lado del cadáver y sus espaldas comenzaron a abrirse, saliendo de ellas una especie de líneas, muchas que se conectaron en cada unión de venas del cuerpo. De pronto el cuerpo comenzó a arrugarse, hasta que quedó la piel pegada a los huesos y muy pálido)
“Listo.
-¿Por qué tanto empeño en ayudarnos?
“Tu mujer, Débora, hizo un antídoto que funcionaba durante las pruebas con humanos en el hospital de Execution Grounds. Abriste la tumba de tu mujer. ¿Qué encontraste?
-¿Documentos del hospital?
“Un documento explica como mezclar los ingredientes en proporciones adecuadas. Ahora a las cloacas de Execution Grounds.
-De prisa niñas. El monje ha dicho que los otros ingredientes se encuentran aquí… Ajjj…arjjjj…
“¿Papá?” –pregunta Morelia
“Tu padre está envenenado. Ha sido mordido por alguna criatura recientemente? – dijo Natsu
“Si, pero hace cinco años en el hospital”
“¿Jamás fue tratado?
“No porque nadie lo tomaba en serio”
“Necesita la raíz del roble de Execution Grounds. Zèro, esta raíz te mejora, pero libera tu mente y abre un portal a otra dimensión. Una en tu cabeza. Puede que te enfrentes a tus temores mas oscuros. Tus pesadillas…”
-…Dame esa maldita raíz… Ah!!! Duele como un demonio! ¿Qué está pasando?
“Se fuerte, o la pesadilla y nuestra realidad se mezclarán”
-Ah!... Estoy bien, entremos a las cloacas.
El camino era muy largo, y en el trayecto, perdimos a mis hijas.
Pero son criaturas oscuras, pueden cuidarse sin mí.
-¿Ahora que sigue?
“Piel de bestia oscura” – dijo Natsu-
Al decirme eso, ambos nos miramos, y supe que pensamos lo mismo. Corrimos hacia Mankkeke y le quitamos un poco de su espalda.
“AAAAHHH!!!!” –Gritó Mankkeke – “Ahora a la salida… ToT junto a los Zombies”
-¿Zombies?
“No son nada, solo que son criaturas oscuras que no terminaron su transformación, y sus músculos y cerebro se atrofiaron. Ahora solo deambulan por estas cloacas”.
Al salir encontramos a mis hijas, pero estaban extrañas, eran mas grandes.
“No falta mucho, para que tus hijas se conviertan en seres oscuros completos” – dijo Natsu
Morelia, en ese momento estaba siendo levantada por un tentáculo enorme.
“Oh no!, es uno de los guardianes de los Monjes Oscuros. La ha capturado para comerla. Fuego… Enciéndele fuego, Zèro!”
-¿Pero como?
“El cuerpo del Cracken está cubierto por un liquido combustible propio. Lánzale esta antorcha!”
Le lanzamos la antorcha con Pamela, y el Cracken comenzó a arder, dejando caer a Morelia cerca de unas antorchas encendidas.
Corrí rápidamente a salvarla, pero cuando llegué estaba inconsciente, y su piel estaba quemada por la luz.
Me puse la vieja túnica de monje y me lancé sobre la bestia, y, con el espinazo que tenía guardado, le desgarré la cara, dejándola caer al suelo. Apagué el fuego del cuerpo, y le hice cortes por todo el cuerpo, y lo dejé sufriendo hasta que finalmente murió.
-Nadie se mete con Morelia, si estoy ahí para impedirlo! Maldita bestia!
Volví a ver a Morelia, y al darla vuelta, era un esqueleto, con sangre en los ojos.
*Mhm…mhmjajajajajaj!!!Estás acabado!” –gritó el cuerpo-
“No!, la pesadilla se ha apoderado de tu mente, Zèro” – Gritó Mankkeke.
La pesadilla nos tomó a todos, y nos arrastró a los infiernos.
Tuve que llevar a Morelia en mis brazos.
Ahora debemos escapar del mismo infierno para poder salvar a mis hijas…
“Tranquilo, Zèro” –Dijo Natsu- “Ya hemos estado aquí. Los otros ingredientes los podemos encontrar aquí abajo también. El otro ingrediente está en el próximo infierno, a cincuenta metros de aquí”
No nos costó encontrar los ingredientes, ya que eran las únicas cosas que no eran rojas ni estaban cubiertas de fuego.
“Yo iré por ellos” – dijo Mankkeke mientras se iba corriendo
Mankkeke volvió al rato con dos ingredientes.
-¿Y eso?
“Corran!!”
Al mirar, detrás de él, venían muchas criaturas oscuras.
“No!, no son criaturas oscuras. Es la Pesadilla encarnada. Se metió en tu cerebro, y ahora se materializó. Tienes que esforzarte por sacarla de tu cabeza. Es la única manera de huir de aquí. Solo así acabará”
-Ahh!! Mi cabeza!, está jugando con mi cabeza… SAL DE MI CABEZAAAA!!!!!!
De pronto todo oscureció, y aparecimos en las cloacas de Execution Grounds nuevamente.
La pesadilla salió desde mi frente y cayó en un abismo cubierto de fuego. Segundos después salió un grito espantoso, y una llama verde.
“No!, Acabaste con ella! Ahora ambos mundos colapsarán! Todos acabará pronto, todo estará perdido!
-No me importa! Solo quiero que mis hijas recuperen sus vidas!
“Mezcla los ingredientes, vamos al laboratorio”
Cuando nos dirigíamos al laboratorio, Pamela cayó inconsciente al suelo y Morelia soltó su cuerpo como una muñeca.
-No! La bacteria se las está comiendo vivas!
“Zèro, mezcla los ingredientes en la mesa del fondo. Puede que las salves…
Como toda historia, llegamos al final.
El antídoto es perfecto, devuelve a Pamela y Morelia a la normalidad. También desaparece el autismo de Pamela.
Zèro escribe un libro sobre la historia de Execution Grounds. Se convierte en un gran éxito.
Morelia, se volvió parte de los Monjes Oscuros, quienes por cierto ya no eran criaturas oscuras.
Al finalizar con su forma oscura, los monjes se volvieron humanos.
Nunca fueron humanos, lo que nos dejaba pensando, que eran realmente.
Decidieron buscar nuevas formulas y antídotos, para poder volver a caminar en la oscuridad y para devolverles su forma a toda criatura oscura que estuviese viva.
De pronto suena el teléfono.
-Hola…
“¿Zèro? Soy yo, Débora. Ven deprisa al hospital! Pamela ha desaparecido!
-No puedes ser tú… ¿Débora? Estaré allí lo antes posible.
Personajes:
Ignacio Mankkeke: Mankkeke
Jacqueline Andrea Phantomhive Michaelis: Natsu
Tamara Fernández: Vigilante Tamara, Paciente Tamara.
Kako Francisco: Kako de la cantina, Elkako el vago
Luis David David Daavid: Luis D. vigilante de la morgue
Benjamín Bizama: Thanathos el cantinero, El loco Benjamín
Débora Escobar: Mi esposa, Débora.
Pameliitha Saldivia: Mi hija Pamela
Morelia Aqueveque: Niña paciente que se vuelve mi hija Morelia.
Fernando Reyes: Zèro
(Basado en el Juego Darkest Fear, autorizado por ROVIO MOVIL)
Éste libro, relata la historia de Execution Grounds. De cómo en un hospital común, se realizaban experimentos ocultos en pacientes.
Zèro, de pronto recibe una llamada de su esposa, lo que le cambia la vida que conoce, y lo lleva a vivir la aventura de su vida.
Con el tiempo se irá dando cuenta que no están solos…
Simbología:
- Significa que habla el personaje principal
“ que habla algún personaje
-“ que hablan ambos al mismo tiempo
* Cita algún trozo de un libro o documento.
El más oscuro temor
Parte I
Capitulo 1: El Comienzo
Domingo 18 de diciembre de 1994
Está lloviendo a cantaros, voy en el auto al hospital de la ciudad de Execution Grounds. Mi nombre es Zèro, soy historiador, he venido porque recibí una extraña llamada de mi mujer Débora. Trabaja aquí, es médico.
Cuando iba entrando al hospital, grité: Débora! Pamela!
Me pidió que buscara a nuestra hija Pamela de 12 años en el hospital, está ingresada aquí.
El interior es muy oscuro, estoy en la recepción. Mas allá parece haber alguien, le preguntaré que sucede.
En su camisa decía “Paciente 43”
“¿Busca algo? – Dijo – Tal vez encuentre información en los libros que hay en las mesas”
En el libro daba a entender que habían muchos pacientes enfermos, ya que estaban resaltados la mayoría con rojo. Seguí revisando y encontré otro libro:
*He venido a sacar a mi hermana de éste hospital oscuro – Vigilante Tamara
Al parecer, Pamela no es la única desaparecida. Qué raro, mejor comienzo a buscarla.
Cuando entré a la siguiente habitación encontré al “Paciente 52”, parado junto a una linterna de gas.
-Mi hija Pamela es una de los pacientes – le dije - ¿La has visto?
“Me temo que no, pero tenga cuidado, hay monstruos merodeando en la oscuridad. Tome ésta lámpara, no se acercarán a una fuente de luz”
-¿Que pasa aquí?, ¿Por qué tan oscuro?
“No lo sé, pero por favor, salve a todos los pacientes que pueda” – me decía mientras no paraba de tiritar-.
Continué mi búsqueda, en la otra habitación habían 2 pacientes, el “Paciente Z9” que se veía normal, pero el otro estaba tendido en el suelo.
“Para mantener a ese paciente consiente, debe tener luz sobre él”-dijo el paciente a mi lado
Volteé y vi una ventana; cuando la abrí, se sentó y puso su cabeza en medio de sus piernas.
Continué mi búsqueda, en la siguiente habitación encontré una llave dentro de un armario y la usé en la puerta que estaba junto a él. Al otro lado estaba el paciente X2.
“Alguien hizo una barricada con cajas as allá, espero pueda pasar”
Efectivamente logré pasar, demoré bastante. Llegué a una habitación sin ventanas y había un paciente, y, son el sentido de culpa, tuve que sacrificar mi linterna para mantenerlo a salvo; Por suerte mas allá estaban las escaleras al piso siguiente.
Capitulo 2: Enfermería
(Encontré una puerta que lleva a algún sitio en el interior del hospital… Espero que Pamela esté a salvo en éste extraño lugar.)
Continuaba mi búsqueda, pero estaba muy oscuro, un frío sudor corría por mi espalda, hasta que vi una ventana, y al abrirla me espanté… en el piso había mucha sangre.
Seguí caminando y de las sombras salían criaturas que se escondían al ver la luz.
Me acerqué a una chimenea, y al prenderla pude ver a un paciente partido a la mitad, sus piernas no estaban… entonces comencé a correr.
Seguí hasta la próxima habitación, nuevamente vi sangre, me acerqué a un armario, y salió un paciente que estaba escondido, lo acerqué a la luz y llegué a unas escaleras, al parecer debo subir.
Capitulo 3: Habitación del paciente
(Destruí unas barricadas que habían al subir y llegué a una sala sumamente oscura.)
-¿Ha visto a mi hija Pamela?- dije a una sombra que noté - ha desaparecido.
“Lo siento, no la conozco. Vi pasar a la vigilante, tal vez pueda ayudarle”
-Gracias paciente 6
Junto a él había otro paciente herido, busqué por la pared y encontré una ventana, se la dejé abierta y me fui.
Al llegar a la próxima habitación, encontré 2 personas
-¿Es usted la vigilante? – le pregunte a la mujer vestida casualmente.
“Si, yo soy Tamara”
-Mi esposa Débora, y mi hija están desaparecidas, las ha visto?
“No, mi hermana también está perdida, está internada por un tumor”
-Mi hija es autista, soy el único al que reconoce, está aquí para tratamiento.
“Se lo que se siente”
Junto a ella, había una paciente extraña, “Paciente U7”
“Todo el mundo se está convirtiendo en criaturas extrañas… tengo miedo”
En ese momento, la paciente se arrodilló, agarró su cabeza a 2 manos y comenzó a gritar… su piel se tornó negra y se fue corriendo a las sombras.
“Tome la llave al segundo piso, dese prisa!”- Gritó Tamara
Capitulo 4: Comedor
(Imagino que Débora y Pamela se separaron y no se pueden encontrar, por eso llamó Débora.) Al entrar al comedor, sobre una mesa encontré un cuaderno:
*Instrucciones para alimentar a los pacientes:
-50 mg de Xadeon para anestesiar los nervios del paladar
-200 mg de anabolizantes de instinto
- 96 mg de extracto de Chironex fleckeri
La lista es interminable. ¿Toman alguna comida de verdad?
Continué mi búsqueda; encontré unas piernas ensangrentadas en el suelo, me pregunto si son las del paciente que vi anteriormente.
Cuando llegué a una nueva habitación, me encontré con la secretaria de mi mujer, dijo que tenía un mensaje.
-¿Es sobre Pamela?
“Si, cuando encuentre a Pamela, llévela a un lugar seguro en la planta baja”
Capitulo 5: Habitación oculta
-(Por la puerta sale olor a carne quemada…)
Cuando entré vi a un hombre, el celador, estaba sujetando algo...
“Éste es uno de mis hijos, estaba convertido en un monstruo, pensé que la luz le devolvería su forma, pero en vez de eso, terminé quemándolo… Mi otro hijo está aquí también, por favor, sálvelo antes de que se convierta en una extraña criatura… Hay 2 pacientes más junto a él.”
Me llevé algunos espejos y tras avanzar encontré un paciente y le dejé un espejo, al voltear vi a otro, pero la luz del espejo no le llegaba, por lo cual tuve que utilizar otro.
Ahora solo me queda uno…
(Ahora solo me falta el hijo del celador)
No creo encontrarlo, no hay pistas ni indicios que haya alguien por aquí, mejor seguiré.
(Justo cuando me estaba yendo, junto a las escaleras al piso siguiente había un pequeño vestido de azul, en plena oscuridad)
“Gracias señor, una criatura me mordió, pero su veneno no me afectó completamente, puedo estar en plena oscuridad, pero las criaturas no me atacan… Creo que ya soy uno de ellos…”
-Ve a ver a tu padre, está preocupado…
Capitulo 6: …
(Alguien grita, iré a ver…)
Al interior de la sala encontré a un Doctor
“NO ES CULPA MIA!! El monstruo encerrado se ha vuelto loco, utilice la luz de esa lámpara para quemarlo”
No podía creer lo que estaba viendo, era una masa gigante cubierta de sangre; tenía como ventosas saliendo por todos lados, por los cuales escurría cierto tipo de acido, el cual podía ser letal. Sobre el “lomo” de la bestia salían 3 cabezas de niños con los espacios oculares vacios, y de ellas salían gritos espantosos de dolor y de auxilio.
Bastó con quemarlo cuatro veces y el monstruo se deshizo en el suelo.
Al terminar comencé a buscar pacientes vivos, pero fue inútil, estaban todos “derretidos” por el acido que expelía el monstruo por sus conductos. El único paciente que estaba entero era una pequeña niña, la cual estaba partida a la mitad, pero sus órganos internos no permitieron que se separara por completo el cuerpo.
Capitulo 7: Despacho del Celador
(Estoy en la antigua casa del celador, espero poder descansar un momento…)
Mientras caminaba, encontré un paciente reventado en el suelo, su sangre estaba esparcida por todo el piso de la habitación; su cabeza yacía mas allá abierta en la parte de arriba.
Seguí caminando y cuando llegué a la sala siguiente encontré el diario personal del celador.
*2-1-1993: Una doctora muy agradable me ha dejado traer a mis hijos enfermos para que recibieran un buen tratamiento. Estoy muy contento.
*8-5-1993: Hoy cuando visité a mis hijos, vi un vaso con agua al lado de la bolsa de anestesia de uno de mis hijos, me lo tomé y me di cuenta de que era anestesia no agua, estaba rota la bolsa, se me durmió toda la cara y comencé a babear sobre el suelo. Mi hijo se rió mucho… Me alegro de verlo reír.
*12-3-1994: Ha ocurrido algo, no me dejan ver a mis hijos.
*25-3-1994: He revisado la consulta de la doctora en la noche. He descubierto que tienen un secreto. Tengo que encontrar a mis hijos.
Seguí avanzando y encontré a otro paciente, le abrí la ventana y continué mi camino.
Capitulo 8: Sección de oncología
(Me pregunto si la hermana de Tamara se encontrará en esta sección…)
Caminando entre sombras encontré al paciente 821.
“¿Oye sonar el teléfono?, está en algún sitio cerca del área de oncología – me dijo.
-Quizá alguien necesita ayuda… iré a ver.
“El médico que tiene la llave de esa sección se ha convertido en un monstruo.
Corrí rápidamente para alcanzar el teléfono.
“Ayúdame!“
-¿Pamela? ¿Donde estas?!
“Estoy escondida en la sección de pediatría!
-Pamela, busca a mamá… ¿Pamela?, ¡Pamela!
Capitulo 9: Farmacia
(La llamada de Pamela me dio esperanzas de encontrarla…)
Cuando llegué a la farmacia, lentamente comencé a buscar información en libros y cuadernos que encontraba, nada era útil, hasta que encontré un libro empastado, escondido entre medio de unos estantes.
*Resultados del laboratorio: Nuestro fármaco no funciona. Hay un extraño efecto secundario: La piel de los pacientes del ensayo, se quema con la luz. La buena noticia es que hemos encontrado el antídoto para que los pacientes recuperen su aspecto normal.
Tenemos que reformular todo…
Continué mi búsqueda, ahora estaba decidido a encontrar a Pamela, y nada iba a detenerme.
Cuando iba llegando a las escaleras al piso siguiente una niña de no más de 6 años me agarró la pierna, estaba asustada y confundida… No podía hacer mucho por ella, así que la dejé cerca de una ventana que diera mucha luz, pero cuando me estaba yendo comenzó a llorar… Me dio tanta pena, que la tomé en mis brazos y me la llevé.
Capitulo 10: La unidad de aislamiento
(Este debe ser el lugar donde guardan los experimentos fallidos…)
Al entrar, pude fijarme que la habitación está completamente llena de jaulas.
Junto a una jaula había un doctor.
“No sabía nada de las pruebas, ahora los pacientes aislados han escapado” –dijo él
-Usted también debería hacerlo, éste lugar es cada vez mas peligroso.
Decidí abrir todas las jaulas, sin importar lo que pudiese pasar; y en la tercera jaula que abrí, encontré a una niña de 15 años, estaba toda cubierta de sangre.
Junto a ella en la jaula de al lado estaba otra niña, pero esta tenía 12. Las dejé juntas y busqué una linterna en algún lugar. Les pedí que no se separaran y que cuando escucharan a alguien corrieran por ayuda, pero sin meterse en ninguna sombra.
Me despedí y continúe con mi búsqueda, y cuando iba subiendo la escalera, una criatura saltó en mi espalda y me mordió el hombro. Inmediatamente cayó escaleras abajo y salió corriendo.
Capitulo 11: Laboratorio
(Me ha mordido una criatura… me duele mucho…)
“Dios mío, no tiene buena cara, Zèro” – me dijo la vigilante Tamara
-Me ha mordido una criatura. Es posible que me haya infectado con su veneno. Debo encontrar un antídoto.
“¿Quién es esa pequeña?
-No lo sé, la encontré arriba, la vi llorar y al secar sus lágrimas me enamoré de sus ojos
“Pequeña, ¿tienes nombre?- le preguntó Tamara a la niña
“Morelia” – contestó la niña
-Hermoso nombre! Bueno Tamara, debemos seguir.
“Adiós señora” – le dijo Morelia a Tamara
Caminando encontré un paciente bajo unas mesas, como no tenía luz, le creé una fuente de luz con uno de los espejos que me quedaban.
Seguí junto a Morelia en mis hombros, y me señaló a un paciente que estaba escondido de los monstruos dentro de una chimenea.
-Sal de ahí muchacho, para que no se acerquen a ti, debes tener luz. Ven, ayúdame a encenderla.
“…”
-Eso los mantendrá lejos de ti, y tú no te acerques a ellos.
(El muchacho asintió con la cabeza, y su rostro expresaba gratitud)
Seguí caminando, pasamos como por 10 salas distintas, y no encontrábamos salida. De pronto al final del pasillo se veía un letrero: “Sección de Pediatría”
-Mira Morelia, allá debemos ir!
“Zèro!”
-Tamara, ¿qué hace aquí?
“Le he encontrado una caja de antídotos”
-Muchas gracias! Esto podría ser útil si alguien se envenena.
“Utilice los fármacos con prudencia, habrá momentos y situaciones en los que tendrá que decidir… Me quedaré aquí e intentaré encontrar información sobre mi hermana. Recuerde, solo tiene 3 fármacos.”
Capitulo 12: Sección de Pediatría
(Por fin encontré éste lugar, Pamela dijo que estaba aquí escondida)
Miré a mi lado y había una lámpara a gas, al encenderla vi una niña pálida junto a mi.
-¿Estás bien pequeña?
“Los doctores nos llaman ^Los niños de las sombras^, han hecho muchos experimentos en nosotros. Había una doctora, la única mujer, que era especialmente mala, solía golpearnos, pero hace poco se marchó. Aún quedan niños en ésta planta, por favor, sálvelos!”
Caminé un largo rato y recordé que la niña dijo que aún quedaban niños aquí… Comencé a buscar en jaulas y cajas.
De pronto, vi una jaula extraña, me acerqué y tenía sangré alrededor, por los orificios entre las rejillas colgaban dedos humanos, cabello, y una que otra mano… Con una aguja en el corazón abrí lentamente la jaula desde otro ángulo y… gracias a Dios no había nada en su interior más que sangre y piel.
Seguí caminando y encontré a 2 niñas más encerradas en una oficina. Les encendí la luz, y junto a ellas estaba el cuerpo destripado de una niña.
-¡¿Que le pasó?!
“Una bestia enorme se acercó y la atacó. Le abrió el estomago y se comió sus órganos, luego nos dio una mirada y se fue caminando. El cuerpo destrozado nos quedó mirando después de que la bestia se fue.
-¿Y quién es? ¿La conocen?
“Es nuestra hermana, o al menos… lo que queda de ella” – me dijo una de las niñas mientras no dejaba de llorar.
Perplejo por lo que vi, seguí caminando, cuando de pronto a lo lejos vi las escaleras.
No hay señal de Pamela… Eh?... Una niña…
“Pamela sigue con vida, pero ya no está aquí”- me dijo la misma niña que vi al llegar-.
-Gracias, emm…
“Tamara”
-Gracias Tamara, ¿La has visto?
“Huyó cuando una niña con un espinazo enorme entró en ésta sala. Se ha comido a muchos de nosotros…”
Capitulo 13: La niña del espinazo
(Solo pensar que mi familia está en peligro, me da fuerzas para luchar)
Cuando iba entrando, vi a una niña con un espinazo horriblemente enorme, era un esqueleto que salía desde su espalda y estaba por sobre ella.
Tenía brazos y una cabeza que escurrían sangre. En eso llega la vigilante Tamara, con un reporte médico que dice que esa niña es su hermana.
“Por favor, Zèro, usa el fármaco para salvar a mi hermana” – gritó Tamara -.
Cuando le iba dar el remedio a su hermana, ésta mordió a Morelia en todo su brazo, entonces rápidamente le inyecté el medicamento a la bestia y el esqueleto comenzó a caerse y la piel de su hermana volvió a la normalidad nuevamente.
“Muchas gracias Zèro, no tengo palabras para expresar mi agradecimiento”- dijo Tamara
(Entonces me dio un beso en la mejilla y me fui)
Comencé a buscar una salida rápida para poder atender a Morelia lo más pronto posible y encontrar a Pamela y encontré una ventana, al abrirla vi que estaba parado sobre los restos de un niño partido a la mitad…
Seguí caminando y encontré un cuaderno.
*Cuando las luces de la luna se unen, la fuerza de la luz, se convierte en la fuerza de la oscuridad
Capitulo 14: Planta baja
(He revisado todos los cadáveres, no he encontrado a Pamela)
Caminando encontré manchas de sangre y el collar que le regalé a Pamela a los 8…
El temor se apoderó de mi y comencé a correr hasta llegar a un pasillo sumamente oscuro.
Caminé lentamente y encontré a mi mujer Débora apuntándole con una jeringa a Pamela.
“Ya no necesito tu ayuda Zèro, la he encontrado”
Capitulo 15: Almacén criogénico
(Tengo mucho miedo! ¿Qué va a hacer Débora con esa jeringa?)
“Lo único que quiero es que mi hija me quiera”
-De que hablas, claro que te quiere, ahora baja esa jeringa!
-He leído los informes sobre eso, los cálculos están mal!
“Pamela nunca me ha reconocido por su enfermedad. He experimentado mucho por éste antídoto!”
-Espera… ¿Esto es obra tuya?
(Débora inyecta a Pamela y ésta se convierte en una bestia gigante y la ataca en la cabeza quitándole la vida)
Cuando le di el medicamento a Pamela, regresó a su estado normal, pero no está curada, su piel sigue oscura.
En ese momento la mordedura que tenía en el hombro comenzó a dolerme, y recordé el último fármaco, y, cuando iba a inyectarme, recordé a Morelia, también fue mordida por una criatura.
Sacrifiqué mi medicamento por ella y entonces me convertí en una criatura horrenda con garras enormes, una espina gigantesca y un largo torso.´
En ese entonces, Tamara y su hermana llegaron y se llevaron a Morelia y a Pamela fuera del hospital.
Como estaba cerca de la luz, mi cuerpo se quemó y caí al piso, mientras Pamela me veía al bajar las escaleras.
Cuando ellas estaban afuera, todas lloraban y trataban de consolar a Pamela, cuando entonces como al transformarme estaba junto a una fuente de luz, mi cuerpo se quemó, pero también me devolvió mi forma.
Al verme, corrieron a mi Pamela y Morelia, ambas felices.
Todo había terminado, y ya no volveríamos jamás a ese hospital.
-Adiós Tamara
“Adiós Zèro, nos volveremos a ver?
-Espero que si, hasta pronto.
“Papá, ¿quién es ella?- preguntó Pamela por Morelia
-Es Morelia. Por cierto, ¿donde están tus padres?
“La niña del espinazo enorme los atacó hace un rato…”
-Bueno entonces, yo seré tu padre ahora!
Los ojos de Morelia enrojecieron y un llanto enorme salió de sus ojos mientras se colgaba de mi cuello.
-No llores pequeña, que ya todo ha terminado… -No tengas miedo pequeña, porque no te dejaré jamás…
Finalmente todo ha terminado, lo que vivimos aquí siempre estará dentro de nuestros corazones, pero nos tendremos el uno al otro para protegernos en cualquier circunstancia…
Tal Vez Débora ya no esté con nosotros, pero eso no significa que no podamos seguir con nuestras vidas. Hoy se inicia un nuevo capítulo en nuestras vidas, el cual se forjará con la ayuda de los 3…
El más oscuro temor
Parte II: Execution Grounds
Hace cinco años, mis hijas Pamela, Morelia y yo, sobrevivimos a los horrendos acontecimientos del hospital de Execution Grounds.
Los pacientes, incluyendo a Pamela y Morelia, después de lo ocurrido, fueron llevados en cuarentena al monasterio del lugar, que financiaba experimentos con personas en el hospital. Se les dijo que tenían una grave enfermedad contagiosa.
Jueves 8 de Julio de 1999
El monasterio ha informado la muerte de todos los pacientes. La enfermedad se ha expandido a Execution Grounds. La gente está aterrada.
Los monjes han dicho a los ciudadanos que están creando un antídoto…
Me dirigí a una cantina a advertirles a las personas, sobre los monjes.
-Los monjes mienten. No hubo enfermedad extraña en el hospital. Hicieron experimentos con personas – Les dije a los del lugar.
“La enfermedad se ha expandido del hospital a la ciudad. Los monjes solo tratan de ayudar. Piérdete, Zèro.” – me dijo despectivamente Kako, un hombre del lugar.
“Siento lo de tus hijas” - dijo el cantinero – “pero la gente está harta de tus historias sobre monstruos y experimentos con personas”
En ese momento, perdí el conocimiento y me desmayé en la barra de la cantina. Un efecto secundario que me dejó la vieja mordedura…
Al despertarme estaba solo, y tenía una carta a mi lado.
*Hola, Zèro: Los monjes tienen medicinas para la enfermedad. Nos han dicho que vayamos al centro de la ciudad por ellas. Ven cuando te despiertes. Thanathos, el cantinero.
-¿El centro de la ciudad? Primero debo salir de aquí.
Cuando me dirigí afuera, y antes de salir, no podía creer lo que veía… Corriendo, frente a mi, pasó un horrible monstruo oscuro. Tendré que permanecer en la luz nuevamente y cuidarme de las bestias…
Logré salir del Pub, me dirigí a el centro de la ciudad; cuando llegué…
-La nota decía que todo el mundo estaría aquí, pero, ¿Dónde están? Hey! ¿Sabes donde ha ido la gente? – le pregunté a un chico que estaba mas allá
“Claro Zèro”
-¿Como sabes mi nombre?
“Soy el hijo del celador, me salvaste en el hospital hace algunos años, ¿recuerdas?”
“Las personas siguieron a los monjes al monasterio secreto. ¡Acabo de escaparme de allí! ¡Todos los pacientes siguen vivos!”
-Tengo que encontrarlos antes de que sea tarde. Puede que mis hijas sigan vivas.
Las esperanzas regresaron a mí. Una vez más debo salvar a mis hijas que posiblemente están vivas.
Me dirigí inmediatamente al museo de la ciudad a buscar pistas, y al entrar, estaba el jefe del museo.
“Quiero ayudarte a encontrar a la gente. Soy uno de los seis agentes de los monjes. Tengo bajo mi custodia uno de los seis trozos de la llave de la tumba, con la que podrás entrar al monasterio secreto. Salva a la gente, Illusionist. Necesitas los seis trozos de la llave para entrar al monasterio. Toma, un lista de los guardianes de la llave:
*Guardianes de la llave de la tumba:
-Doctora Débora
-Jefe del Museo
-Bibliotecaria
-Director del colegio
-Sheriff
-Mendigo del otro lado de la calle
-Débora, mi mujer, ¿era una guardiana? Pero está muerta…
“Recoge los seis trozos de la llave y colócalos en la hendidura que hay mas allá. Colócalos frente a esa estatua de piedra”
(Me acerqué a la estatua, tenía un grabado en el pecho)
*La señal dice: Dos ojos reflectantes y la luz del sol unirán los trozos de la llave de la tumba.
(Falta un ojo…)
Salí nuevamente a buscar, pero ahora ya sé qué, los trozos de la llave de los guardianes.
A ver… La bibliotecaria.
Me dirigí a la biblioteca, y al entrar estaba todo muy oscuro, y estaba lleno de cajas. Caminando hacia ellas tropecé con unos muebles y unos libros cayeron.
*Historia de la construcción de Execution Grounds:
La ciudad fue construida hace 33 años sobre una antigua cultura. Dos meses después de estar construyendo, unos monjes aparecieron a pocos kilómetros de aquí.
Tiempo después, trabajadores morían misteriosamente por la noche. Solo se les permitió trabajar durante el día.
Miré por todos lados, y no vi a nadie… Ya me había rendido y vi una luz encenderse. Caminé hacia ella y vi a la bibliotecaria.
“Zèro! ¿Por qué no estas tomando la medicina de los monjes?
-Adonde se han llevado los monjes a la gente? ¿Y tú por qué sigues aquí? ¿Tienes algo que ver con todo esto?
“Zèro, no tienes ni idea de donde estás metiendo las narices”
La bibliotecaria apagó las luces y huyó dejando caer un mapa de la ciudad. Cuando lo recogí, vi algo brillante detrás de un ducto de ventilación… Es un trozo de la llave! Ahí lo tiene oculto. Como lo saco? No logro alcanzarlo… Buscaré ayuda. Tal vez encuentre algo en la tienda de enfrente.
Al entrar había una mujer convertida en una bestia oscura. Se acercó a mí, y corrí a buscar una fuente de luz. Cuando la luz se encendió se inmovilizó a la criatura, hasta dejarla convertida en … metal!?
Al verla quedé perplejo, y vi su columna que tenía forma de guadaña, se la quité para poder romper la reja de la biblioteca y poder sacar el trozo de la llave de la tumba.
Efectivamente me sirvió para romper y obtener el trozo de la llave. También atravesé la reja al cementerio.
-Mi esposa, Débora, era una guardián… debo saquear su tumba
Al abrir la tumba encontré un trozo de la llave y unos documentos del hospital.
Algo me dice que deberé volver a ese infierno…
He entrado al hospital, no puedo soportar el miedo y los recuerdos que asechan mi mente, pero… Hey, luz en la sala del fondo se empiezan a apagar las luces.
“Los monjes están robando cuerpos de la morgue y llevándolos al monasterio secreto” – me dijo Luis D. el vigilante de la morgue
-Supongo que para comerlos
“Los monjes ya no pueden entrar, he escondido la llave en mi estomago”
-Necesito la llave, estoy siguiendo los monjes al monasterio
“Seguro que eres un esbirro de los monjes, no te la daré!
(Por mucho que me duela hacerlo, tengo que obtener esa llave)
En ese momento, junto a él me di cuenta que había una caja de fusibles, saqué uno y apagué la luz del hospital. Tomé mi linterna y corrí.
No pasaron mas de 5 segundos y escuché un grito aterrador… Me devolví… Los monstruos lo asesinaron…
Aún así, la llave está cosida quirúrgicamente por dentro… necesito algo con que sacarla, pero como…
Eh?... un bisturí? Quien camina con un bisturí dentro de un bolsillo?
Fue desagradable, pero rajé su estomago y obtuve la llave… ahora debo ir a la morgue.
Emprendí rumbo a la morgue, y en el camino encontré a un vago en el suelo, e instantáneamente recordé que un vago también es un guardián.
-¿Tienes un trozo de la llave de la tumba?
“Si, es tuyo si me das una moneda” – dijo Elkako, el vago.
-Toma… me la das ahora?
“Es tuya, si la encuentras al fondo de esa pila de basura”
Al mirar, hubiese preferido no tener que hacerlo, encontré y toqué cosas que ningún ser humano debería conocer en su vida. Finalmente la encontré.
“No vayas a la morgue”- dijo Elkako –“los monjes te asesinarán. Ve a ver al loco Benjamín, vive en el bosque, al sur de aquí”
No sé si hacerle caso, así que fui a caminar, cuando de pronto sentí una presencia tras de mi… era un hombre… babosa? Que se arrastraba hacia mi..
Imaginé que como no era normal, era un monstruo oscuro, pero al dejarle luz frente a él, comenzó a convulsionar, y luego rompió en una carcajada enorme…
Era Elkako, que quería jugarme una broma cubriéndose con su basura para asustarme.
Cuando terminé de golpear a Elkako, entré en el colegio, para ver que mas hallaba y encontré al Director del colegio, rodeado de monstruos oscuros, encendí la luz, y todos explotaron en sangre.
“Me siento culpable por el destino de los ciudadanos” – dijo
-Planean los monjes comerse a la gente?
“Continúan con sus experimentos, los monjes quieren salir a la luz del día. Tome este trozo de la llave de la tumba. Salva a la gente, espero que sigan con vida”
Decidí hacerle caso al vago y fui a ver a Benjamín.
Cuando llegué a ver a Benjamín, descubrí que era un monje oscuro, desertado de volver a la normalidad; que vivía en su casa sin luz alguna, y solo salía en las noches a hablar con la gente.
-¿Cómo se llega al monasterio secreto?
“Para entrar necesitas los seis trozos de la llave de la tumba. Toma mis notas:”
*Busca los seis trozos de la llave
*Únelos en la estatua de piedra del monje oscuro
*Disfrázate de monje en la morgue hasta la entrada del monasterio
*Usa la llave para abrirla
Salí de esa habitación con ese hombre, y vi una bañera tapada, y con un jabón al fondo. Tomé el sopapo y destapé la tina, sacando el jabón que contenía. Tal vez pueda serme útil.
Ahora solo me faltaba el trozo del Sheriff, pero cuando me dirigía a su despacho, lo encontré muerto al fondo de un pozo en el medio de la ciudad.
(Su estrella brilla, se la quitaré, puede ser importante)
Se la quité, pero estaba sucia… El jabón! Sabía que me serviría.
Al limpiar la estrella, pude encontrar una serie de 10 dígitos tras ella.
Bien, al despacho.
“Clave por favor” – una voz salió de la puerta
-Emm… 4-8-15-16-23-42
“Clave aceptada”
La puerta comenzó a abrirse, no había nada dentro, muebles nada, solo una nota arrugada en el medio de la habitación.
*Guardianes de la llave de la tumba:
He escondido mi trozo de la llave en los sótanos de la ciudad. Voy a revelar el plan secreto de los monjes. Me desligo del grupo.
El Sheriff.
PD: si algo me sucede, tomen la llave de los sótanos, y encuentren el trozo y den a conocer el plan de los monjes.
Tomé la llave, me dirigí a los sótanos, y encontré a un monje oscuro, que tal vez, buscaba el trozo de la llave del monje.
(Es mi oportunidad de obtener una capa de los monjes, pero como se la quito)
Al mirar a mi alrededor, encontré un balde con agua.
(Agua, pero como? Ah! El jabón)
Gasté un poco del jabón en el agua y la hice jabonosa. Cuando el monje me dio la espalda la derrame en el suelo, y el monje cayó al suelo quedando inconsciente.
Al sacarle a capa, me di cuenta que era un monstruo, solo que podía razonar. Salió corriendo y no alcanzó a llegar a la sombra y murió en el intento.
Caminé con la túnica del monje, y podía caminar en la oscuridad, las bestias no me atacaban. De pronto tropecé con algo y caí. Era el trozo de la llave que me faltaba.
Tengo todas las piezas, debo unirlas en el museo.
Me dirigí al museo rápidamente, y cuando entré, puse los trozos en la piedra del medio. Pero nada pasaba.
(No! El otro ojo… Espera, la estrella del Sheriff!!)
Puse la estrella del Sheriff en el ojo de la estatua del monje, pero nada pasó tampoco.
(…Dos ojos reflectantes y la luz del sol unirán los trozos de la llave de la tumba! Me falta luz)
Abrí la ventana, y de la estatua, salieron unos rayos que recorrieron todas las grietas de la llave.
La llave está lista!
Ahora a engañar a los monjes en la morgue.
Me coloqué la túnica del monje, y rápidamente corrí a la morgue. De pronto unos monjes llegaron y me llevaron a la entrada del monasterio.
(Que cosa! Está oculto en un cementerio que jamás había visto en la ciudad!)
Caminé hasta el fondo hasta llegar a un pilar en el medio de unas tumbas.
*Al unir los trozos de la llave, se revelará el secreto
(Aquí debe ser)
La entrada al monasterio se abre y bajamos la escalera al monasterio secreto.
(Que ni si me ocurra sacarme la túnica ahora…)
Al entrar, no había rincón del lugar que no tuviese salpicones de sangre. Por todas partes colgaban cuerpos de ciudadanos y de criaturas en una sala que decía: Objetos de experimentación
Me acerqué a ellos y apagué la luz… Todos los cuerpos que colgaban, se convirtieron el seres oscuros y huyeron.
(DONDE DIABLOS ESTÁN MIS HIJAS?!?!?!?!?!?)
No las encontré en ningún lugar, creo que los monjes acabaron con sus vidas. Mejor encuentro una manera de salir de aquí.
“Papá! La luz nos hace daño!” – Gritaron Pamela y Morelia.
-Hijas! Aún están con vida, pero la luz les da miedo. Ese virus debe estar ya evolucionando en sus cuerpos.
“Papá” –gritó Morelia “Se llevan a la gente a la aldea de los monjes oscuros. Hay que encontrarlos antes de que sea tarde”
-Tranquila hija, que haremos todo lo posible porque los ciudadanos, tu hermana y tú, sean curados.
El más oscuro Temor
Parte III: Pesadilla
Soy el Dr. Zèro. Soy historiador. Hace cinco años mis hijas y yo, fuimos testigos de pruebas en humanos con una misteriosa y oscura bacteria en el hospital de Execution Grounds.
Mis hijas Pamela y Morelia, eran unos de los sujetos de las pruebas. Ahora se están convirtiendo en unos monstruos sensibles a la luz.
Las encontré en el bosque, cuando buscaba a los ciudadanos perdidos en el monasterio secreto.
Tenemos que encontrar una cura. Tiene que haber un antídoto para esta bacteria inhumana.
Pero todo parece estar perdido…
20 de Julio de 1999
Vamos los 3 juntos caminando, buscando huellas, pistas o algo que nos guíe a los ciudadanos, pero no encontramos nada aún.
“Ayúdanos!” - ???.
-¿Por qué ayudaría a monjes oscuros?
“Quizá podamos ayudarte con tus hijas… Bacteria oscura… Se convertirán en unos monstruos si no haces el antídoto.
-¿Lo tienen?
“No. Tienes que encontrar cuatro ingredientes para hacerlo.
Pero la hermandad de monjes oscuros te va a ayudar, porque tú nos has ayudado a nosotros.”
-Vamos a buscar los malditos ingredientes! Niñas
“Mankkeke” – Le preguntó un monje al otro –“¿estás seguro?”
“Natsu” – le respondió - “ellos nos han salvado, debemos terminar lo que hemos comenzado”
Junto a los monjes, caminamos un largo tramo, hasta que de pronto.
“Primero debemos pasar por una de las ciénagas” – dijo Natsu – “Los seres oscuros somos mas fuertes sobre el agua. Toda nuestra civilización está construida sobre un pantano. Ten cuidado”
-Pamela, niñas, tengan cuidado.
“Tranquilo” – dijo Morelia – “ya oíste a Natsu, somos mas fuertes sobre agua. Recuerda no entrar en sombras”
-Y ustedes en la luz.
Con los monjes cruzamos rápidamente, pero las niñas demoraron unos momentos.
Estábamos los monjes y yo.
-Y… han pensado en salir en Hälloween? – les pregunté a ambos
Me miraron ambos con cara de Póker Face level Diego, y quedamos en silencia los próximos diez minutos.
“Papá, acá estamos!
-Bien, continuemos.
“Ahora Zèro” – Dijo Mankkeke – “Para cruzar el bosque tienes que encenderle fuego a ese ojo enorme que hay en la cima de ese árbol. Toma esta antorcha, buena suerte”
“Espera papá, iré yo, prácticamente ya soy una criatura oscura, puedo reptar por el árbol hacia arriba.”
-Morelia, ve, pero con cuidado
Morelia subió rápidamente, pero al encender la antorcha, se asustó y cayó del árbol.
-Morelia! … Estás bien?
“Si, gracias por atraparme”
-Te dije que no te pasará nada.
“Bien, ahora, el bosque siguiente.”- Dijo Natsu “En éste bosque hay un antídoto. Sangre humana”
-¿Sangre? ¿Y donde obtengo?
“Hay muchos cuerpos por aquí, debes escoger el de una mujer”
-¿Como saben que hay cuerpos?
“Antes de caer en la trampa, nosotros los asesinamos”
Cuando íbamos caminando, habían restos de cuerpos por todos lados, brazos, piernas. De pronto pisé algo blando: era una cabeza atravesada por unos dientes enormes, cubierta de sangre.
Al verme asustado, Mankkeke y Natsu, sonrieron.
“Allá hay un cuerpo!
-¿Pueden drenarle la sangre?
“Si, espera un segundo
(Los monjes se pararon al lado del cadáver y sus espaldas comenzaron a abrirse, saliendo de ellas una especie de líneas, muchas que se conectaron en cada unión de venas del cuerpo. De pronto el cuerpo comenzó a arrugarse, hasta que quedó la piel pegada a los huesos y muy pálido)
“Listo.
-¿Por qué tanto empeño en ayudarnos?
“Tu mujer, Débora, hizo un antídoto que funcionaba durante las pruebas con humanos en el hospital de Execution Grounds. Abriste la tumba de tu mujer. ¿Qué encontraste?
-¿Documentos del hospital?
“Un documento explica como mezclar los ingredientes en proporciones adecuadas. Ahora a las cloacas de Execution Grounds.
-De prisa niñas. El monje ha dicho que los otros ingredientes se encuentran aquí… Ajjj…arjjjj…
“¿Papá?” –pregunta Morelia
“Tu padre está envenenado. Ha sido mordido por alguna criatura recientemente? – dijo Natsu
“Si, pero hace cinco años en el hospital”
“¿Jamás fue tratado?
“No porque nadie lo tomaba en serio”
“Necesita la raíz del roble de Execution Grounds. Zèro, esta raíz te mejora, pero libera tu mente y abre un portal a otra dimensión. Una en tu cabeza. Puede que te enfrentes a tus temores mas oscuros. Tus pesadillas…”
-…Dame esa maldita raíz… Ah!!! Duele como un demonio! ¿Qué está pasando?
“Se fuerte, o la pesadilla y nuestra realidad se mezclarán”
-Ah!... Estoy bien, entremos a las cloacas.
El camino era muy largo, y en el trayecto, perdimos a mis hijas.
Pero son criaturas oscuras, pueden cuidarse sin mí.
-¿Ahora que sigue?
“Piel de bestia oscura” – dijo Natsu-
Al decirme eso, ambos nos miramos, y supe que pensamos lo mismo. Corrimos hacia Mankkeke y le quitamos un poco de su espalda.
“AAAAHHH!!!!” –Gritó Mankkeke – “Ahora a la salida… ToT junto a los Zombies”
-¿Zombies?
“No son nada, solo que son criaturas oscuras que no terminaron su transformación, y sus músculos y cerebro se atrofiaron. Ahora solo deambulan por estas cloacas”.
Al salir encontramos a mis hijas, pero estaban extrañas, eran mas grandes.
“No falta mucho, para que tus hijas se conviertan en seres oscuros completos” – dijo Natsu
Morelia, en ese momento estaba siendo levantada por un tentáculo enorme.
“Oh no!, es uno de los guardianes de los Monjes Oscuros. La ha capturado para comerla. Fuego… Enciéndele fuego, Zèro!”
-¿Pero como?
“El cuerpo del Cracken está cubierto por un liquido combustible propio. Lánzale esta antorcha!”
Le lanzamos la antorcha con Pamela, y el Cracken comenzó a arder, dejando caer a Morelia cerca de unas antorchas encendidas.
Corrí rápidamente a salvarla, pero cuando llegué estaba inconsciente, y su piel estaba quemada por la luz.
Me puse la vieja túnica de monje y me lancé sobre la bestia, y, con el espinazo que tenía guardado, le desgarré la cara, dejándola caer al suelo. Apagué el fuego del cuerpo, y le hice cortes por todo el cuerpo, y lo dejé sufriendo hasta que finalmente murió.
-Nadie se mete con Morelia, si estoy ahí para impedirlo! Maldita bestia!
Volví a ver a Morelia, y al darla vuelta, era un esqueleto, con sangre en los ojos.
*Mhm…mhmjajajajajaj!!!Estás acabado!” –gritó el cuerpo-
“No!, la pesadilla se ha apoderado de tu mente, Zèro” – Gritó Mankkeke.
La pesadilla nos tomó a todos, y nos arrastró a los infiernos.
Tuve que llevar a Morelia en mis brazos.
Ahora debemos escapar del mismo infierno para poder salvar a mis hijas…
“Tranquilo, Zèro” –Dijo Natsu- “Ya hemos estado aquí. Los otros ingredientes los podemos encontrar aquí abajo también. El otro ingrediente está en el próximo infierno, a cincuenta metros de aquí”
No nos costó encontrar los ingredientes, ya que eran las únicas cosas que no eran rojas ni estaban cubiertas de fuego.
“Yo iré por ellos” – dijo Mankkeke mientras se iba corriendo
Mankkeke volvió al rato con dos ingredientes.
-¿Y eso?
“Corran!!”
Al mirar, detrás de él, venían muchas criaturas oscuras.
“No!, no son criaturas oscuras. Es la Pesadilla encarnada. Se metió en tu cerebro, y ahora se materializó. Tienes que esforzarte por sacarla de tu cabeza. Es la única manera de huir de aquí. Solo así acabará”
-Ahh!! Mi cabeza!, está jugando con mi cabeza… SAL DE MI CABEZAAAA!!!!!!
De pronto todo oscureció, y aparecimos en las cloacas de Execution Grounds nuevamente.
La pesadilla salió desde mi frente y cayó en un abismo cubierto de fuego. Segundos después salió un grito espantoso, y una llama verde.
“No!, Acabaste con ella! Ahora ambos mundos colapsarán! Todos acabará pronto, todo estará perdido!
-No me importa! Solo quiero que mis hijas recuperen sus vidas!
“Mezcla los ingredientes, vamos al laboratorio”
Cuando nos dirigíamos al laboratorio, Pamela cayó inconsciente al suelo y Morelia soltó su cuerpo como una muñeca.
-No! La bacteria se las está comiendo vivas!
“Zèro, mezcla los ingredientes en la mesa del fondo. Puede que las salves…
Como toda historia, llegamos al final.
El antídoto es perfecto, devuelve a Pamela y Morelia a la normalidad. También desaparece el autismo de Pamela.
Zèro escribe un libro sobre la historia de Execution Grounds. Se convierte en un gran éxito.
Morelia, se volvió parte de los Monjes Oscuros, quienes por cierto ya no eran criaturas oscuras.
Al finalizar con su forma oscura, los monjes se volvieron humanos.
Nunca fueron humanos, lo que nos dejaba pensando, que eran realmente.
Decidieron buscar nuevas formulas y antídotos, para poder volver a caminar en la oscuridad y para devolverles su forma a toda criatura oscura que estuviese viva.
De pronto suena el teléfono.
-Hola…
“¿Zèro? Soy yo, Débora. Ven deprisa al hospital! Pamela ha desaparecido!
-No puedes ser tú… ¿Débora? Estaré allí lo antes posible.
Personajes:
Ignacio Mankkeke: Mankkeke
Jacqueline Andrea Phantomhive Michaelis: Natsu
Tamara Fernández: Vigilante Tamara, Paciente Tamara.
Kako Francisco: Kako de la cantina, Elkako el vago
Luis David David Daavid: Luis D. vigilante de la morgue
Benjamín Bizama: Thanathos el cantinero, El loco Benjamín
Débora Escobar: Mi esposa, Débora.
Pameliitha Saldivia: Mi hija Pamela
Morelia Aqueveque: Niña paciente que se vuelve mi hija Morelia.
Fernando Reyes: Zèro
